martes, 15 de octubre de 2013

La tiára de Sissi








       Hay dias, como hoy,en los que la mar refleja el cielo y le queda cara de sabana en satén gris viuda, pero sin el embozo de olas. La miro, desde el escalón de pescadores, y no sé si considerarlo calma precedente de tormenta, o hibernación de la Ría. El sueño ecológico de un inmenso plantígrado de sal. Para desengrasar, y antes de que el sopor me envuelva, corro frente al tótem buscando alivio, y ahí estan: las piedras preciosas de la corona informativa.

  1. Esmeraldas en la "Procesión de los Vivos": convertida en paso, la macrobeatificación culebrea de un programa a otro en el "canal oficioso", hasta la ofrenda final; un editorial completo entre interrogaciones para solaz de la parroquia. A saber: ¿Cree que la Izquierda es irrespetuosa con la Iglesia?. Impecable.   
  2. Cristales de svaroski (casi circonitas) en la perfecta formación de vanguardia desde la que Hermann, Antonio, Montse y el resto de los páres, trompetean hacia los cielos mientras lanzan venablos a su izquierda y más allá. Todo, para evitarnos al resto el lamentable espectáculo de lo que está ocurriendo en tierra con las pensiones, por poner un ejemplo.
  3. Rubies en Intereconomía donde, mas honrados, apuestan directamente por un aterrador posible/hipotético retorno de Aznar. Faldón sin desperdicio.
  4. Los canales de la Oposición andan a por futbol. Engarce en oro blanco de orfebrería clásica.
  5. Las privadas evaden al respetable con ficciones de rellano de escalera, como herretes de diamante
  6. Y la Oficial, nos flagela el espíritu con una Isabel de Castilla opalina que ya hubiera querido para sí, el pobre Fernando de Aragón.

       Iglesia, exabrupto nacional, griterio nacionalista, comunistas con boca de chancla y sueldo de chanclo, socialistas perdidos en el espacio......menos mal que no aparecen ni platillos volantes ni gorrillas de plato, dispuestos a aparcar la democracia, en el horizonte, porque la tiára del totem, canta a viejo mas que la Lirio.                          

domingo, 13 de octubre de 2013

Divino Tesoro









       En la "Gran Beatificación", banderas aparte, coincidieron todos los que son (incluído Más) y se convirtieron - si hiciera falta - todos los que fueron. Curiosamente, solo le faltaron muertos al Vaticano con Francisco como gerente in pectore del macro espectáculo. Pero lo importante, como siempre, navega cuatro paraísos por debajo del show bussines, y, hoy por hoy, recala en una Marea Roja perversa, de moleculas y ecología maltratada, como un Jinete del Apocalipsis que paraliza bateas y esperanzas. Con el mejillón a precio de familias enteras y la inquietud colandose entre la bruma, servidora intenta refugio en banda sonora para la memoria:
     
       A falta de hijas que disfrutar, busco chavaleria que contemplar y nunca me defraudan;

  •  en Pamplona se arraciman alrededor de un colega para evitarle la ira paterna
  • ; en Marruecos se besan colectivamente;
  •  en Ferraz , donde cada vez que abren el kindergarden se llevan un disgusto, una niña manchega les recuerda a Patxi y Rubalcaba, la senilidad del alzheimer socialista
  • , en Sitges, un crío de Madrid saca los colores a la industria cinematográfica,
  •  y un equipo entero de graffiteros le ponen iluminación y colorines al mausoleo de Gallardón...


      Aquí, junto a la mar, tiran más de pentagrama. Será efecto de la cadencia de las olas, pero gracias al Bitakora  he podido testar los niveles de musicalidad que calzan los jovenes en la Ría, y debo reconocer que no solo progresan adecuadamente (a pesar del ministerio del ramo) sino que avanzan más que notablemente, de premio extraordinario. Lo último, viernes noche, una voz a mitad de camino entre Carole King y la Cristina de Dover, con desgarrones puntuales a lo Janis Joplin. Espectacular. Me doy cuenta de que miro a mi generación como perdida...mas bien resignada. Nos hemos ensanchado de cadera, o, como Homer, hemos empleado miles de horas en adaptar el almohadón al trasero, y girar la postura nos cuesta más que mudar el domicilio fiscal, asi que, de cambiar el almohadón, ni hablamos.

jueves, 10 de octubre de 2013

Chicas





       Un día, el de ayer, sin fisuras ni filtraciones (Ya quisiera la procedimental española), y la perversa suavidad de la corriente sociológica que incide en mi obra viva, me ha llevado a meditar en los vientos aparentes que se empeñan en abatir mi obra muerta. Me explico: Servidora se encuentra sumida en un proceso urgente de inmersión lingüistica que me va a dejar hablando gallego mejor que Castelao,y, al mismo tiempo, percibo condiciones para una revisión (también urgente) de las limitaciones de género. Mafalda concluiría:

  1. La contradicción Hombre/Mujer esta basada en los tempos de evolución (es decir, en la capacidad de adaptación al medio según Darwin): Y lo  masculíno se mueve con la velocidad de una erosión por filtración de humedad,- de certeza inapelable en certeza inapelable desde el principio de los tiempos, como un viejo continente con asma - Mientras lo femenino se adapta a las pesadumbres con  celeridad casi alegre, hasta el mimetismo total y esta hiperactividad del cortex camaleón nos lleva a comprender practicamente cualquier cosa. 
  2. Solo hay que atender a las Feministas s.XXI, para darse cuenta de que ellas también han observado el fenómeno, y, en consecuencia, han pasado de ser guerreras a ser moteras (con toda la carga de irreverencia y escándalo social inherente) Entiendo que por eso, desde Siberia a Zaragoza, ya le caen bien a una.
  3. Lenta y sigilosamente retornamos al sistema de los comándos efectivos: No se pueden conseguir mas portadas con menos militantes,3, y sin muertos de por medio.
  4. En el otro extremo, la pobre Susana Diaz va a tener que menear la bata de cola hasta el agotamiento, si quiere distraer la atención del respetable tan fija (cortesía de otra chica, Alaya) en el bandidaje tradicional andaluz.
       Incluso en el sector del chanchullo, la hembra ha sido capaz de limar el estatu quo a conveniencia, y, por ejemplo, Cristina de Borbón (Sra. de Urdangarín) y MªDolores de Cospedal (Srª de Lopez del Hierro) aparecen hermanadas en el manejo de la chapuza contable (con posible cameo espontáneo de Rosalía, Srª de Barcenas). Todas, se nota, han tomado clases en la "Academia Mato de Sorpresa y Disgusto" y, a lo mejor, hasta consiguen doctorado en camuflage. Después de las últimas lecciones a la deriva, respiro aliviada al descubrir a Inma Michinina: El mundo, tal y como lo conocemos, acabará en manos de las chicas.

sábado, 5 de octubre de 2013

Terrorismo de vanguardia









       Hay cosas que una, en su ignorancia o estupidez, no acaba de entender. Por ejemplo, lo de la ramificación europeista de los Mateo Morral.
  1. porque aquí ya existe bastante anticlericalismo autóctono como para ir a aprender fuera,
  2. porque, por mucho que intente imaginarlo, una bombona de butano atada a un cable no parece terrorismo de tecnología punta (del que enseñan en Libia, Sudán, Quantico u otros paraisos) y queda muy alejado de los misiles tierra-tierra que gasta Al Quaeda.
       Otro ejemplo sería, dentro de la revolución semántica que ha traido esta legislatura, lo de la "pequeña aportación" por medicamento.
  1. porque en el resto del mundo mundial al asunto se lo conoce como "Copago",
  2. porque desde que Mato le pilló el Porsche al marido en el garaje familiar, ha quedado tan  descubierta su condición Scarlett - y no hablo de la Scarlett que se llevó el viento sino de la Scarlett  Billy Wilder que casi vuelve loco a James Cagney - que nadie entiende porque tiene salario de ministro semejante compendio de frivolidad.
       Y luego están las cosas serias: los muertos hundidos en el Mar de los Sargazos de Lampedussa, la tocata y fuga legal de los Malayos, la diarrea mental de Montoro (que baila rockabillies con sus propias cifras), o el misterio de dónde duerme (si duerme) la mente preclara que levantó un almacén de gas submarino al ladito de una falla geológica. Visto lo visto, a servidora ya no le impresionan ni las fórmulas de situación en el Estrecho, ni las vergüenzas políticas nacionales; las primeras porque, aparentemente, pueden memorizarse. Las segundas porque, a estas alturas, se me repiten más que el ali-oli. Lejos de Moñitos, solo encuentro soláz y diversión en alguna de las tallas del totem; ultimamente en la pasarela Sokoa que se ha montado la 13, y por donde ya han desfilado: Amedo vestido de cultura editorial y Corcuera en traje de militante sin partido. A nadita que sean un poco coherentes, el próximo va a ser Otegui, con traje de consejero.

jueves, 3 de octubre de 2013

¡Nunca Mais!






       Hoy he conocido la cara mas triste de la Ría mientras se despedía, a pié de merlucero, de un último novio. Con las manos abiertas y las cicatrices descendiendo por los brazos, bayas oscuras de la "vieja movida", como orugas procesionarias de veneno, cubiertas por una manga. Nada mas verla la he reconocido: Un resto de aquella generación, la mía, que se le fué a España por la vena. La reconocí en su mirada hundida y acuosa, media mujer con un pié en la menopáusia, el otro en la ira y la cabeza en el arrepentimiento.
       Nos hemos invitado, mutuamente, a un cigarrillo, y hemos hablado de mis hijas, de la suya, de Led Zeppelin, de Leño, el "Tren Azúl" y los amigos muertos. He visto los ojos desesperados de una mar que jamás imaginé tan llena de fango. Lo que son las cosas, otro chapapote maldito que salió de Madrid para inflar con óxido los pulmones de los incombustibles. Y, por mucho que digan, ni los Necoras, los Charlines, los Pazos prohibidos o mil Garzones, han conseguido lavar las piedras.

       Hoy me he tomado el café de siempre antes de clase, sentada en el escalón de siempre, el de los pescadores, mirando planear a las gaviotas de siempre (que cuando se matan por los restos del pescado me recuerdan, indefectiblemente, a Génova), oyendo el temblequeo de los mástiles de siempre, y, sin embargo, me siento como si hubiera descubierto el grito mudo, un desquiciante alarido de silencio, el verdadero "¡¡Nunca mais!!". Me voy a la cama sabiendo lo que es un rumbo efectivo (el que nace de la Corriente), pero con alquitrán en el alma. Mañana, espero, será otro día.